Voy más allá, me atrevo a decir que el sonido es más importante que la calidad de la imagen.

 

Por ejemplo, la película de “La bruja de Blair” que aterró a medio planeta tiene unas imágenes deliberadamente confusas con desenfoques y movimientos de cámara que podrían hacer saltar algún empaste, pero en cambio el sonido es excelente. Las voces se escuchan perfectamente, puedes oír hasta el más mínimo crujido de una hoja cayendo de un árbol, las profundas exhalaciones, los gritos estremecedores así como una multitud de golpes sonoros junto con una estremecedora banda sonora. Todo se escucha claramente. El sonido en esta película tiene un grandísimo peso en la narrativa, de hecho, si le quitaras el audio seria infumable, haz la prueba:

 

 

Este es un claro ejemplo de que el audio no es un tema menor en el vídeo, en la gran mayoría de veces sostiene el 50% del peso de la historia, por lo que hay que mimarlo especialmente y es un error común de principiante centrarse en la imagen y descuidar el audio. El audio es de gran utilidad para contar una historia, por lo que dejarlo de lado es desaprovechar un recursos valiosísimo.

 


TIP: He llegado a detectar muchos fakes debido a que tenían una imagen muy mala pero un audio bueno. La próxima vez que dudes de si es o no un vídeo real analiza el audio, si suena bien, es una vídeo producción hecha con toda la idea. Garantizado.


 

Ninguna productora audiovisual se va a despreocupar del audio, sabemos que es super importante. A través de la música se establece el tono y se va a transmitir la mitad del mensaje. Por ejemplo, si hablamos de un producto deportivo casi seguro que elegiremos una canción que anime a salir a la calle, llueva o haga sol, la música ha de conectar con esa energía que se siente al hacer ejercicio, ha de tener épica, intensidad y emoción. ¿Y si además se trata de un producto tecnológico? La música ha de transmitir esa innovación y ha de reforzar el carácter sofisticado de su consumidor. Aquí un buen ejemplo de cómo el audio hace que este spot sea glorioso:

 

 

En ocasiones, encontrar la música ideal es la parte más complicada del proyecto. Ha habido veces que hemos tardado más horas en encontrar la canción de fondo que en grabar o montar. La música, además de ser parte del mensaje es la que marca el tempo y la cadencia de la historia, y muchas veces buscamos que tenga cambios de ritmo para permitirnos hacer una “punto y seguido” en nuestra narrativa. Como cuando se cuenta cualquier historia, el ritmo, las pausas, y hasta los silencios, son importantísimos si queremos mantener la atención de nuestra audiencia. De ahí que cuando nos ponemos a escoger la banda sonora de un vídeo tenemos en cuenta estos puntos:

  • Las emociones que ha de proyectar
  • El tono del mensaje
  • La intensidad y ritmo
  • La cadencia y cambios

Otro error de principiante es escoger un hit como banda sonora. Si para tu vídeo tomas prestada “Bohemian Rapsody” de Queen, obviamente estás escogiendo un tema brutal, pero lo más seguro es que la canción devore tu historia. Desde el momento en que usas algo tan reconocible estás poniendo tu historia a la cola de la mente de tu audiencia. Para contar algo y hacerlo único necesitamos usar canciones muy buenas que nadie haya escuchado antes, de esa forma grabarás a fuego tu mensaje en el corazón y la mente de tus espectadores, sin distracciones ni comparaciones odiosas. Y ojo, siempre hay excepciones, al final se trata de ser creativos y las normas están para romperlas, como este spot de Volkswagen My Renting que usa la canción del “Libro de la Selva” donde logra un buen golpe de efecto, pero en la gran mayoría de veces será más fácil hacerte un hueco y posicionar tu mensaje si tu música es una “banda sonora original”.

En el vídeo marketing, una buena canción ha de ser capaz de mandar el mensaje sin necesidad de explicar nada, como se hacía en el cine mudo.

Cuando hablamos de calidad del sonido podemos hacerlos en dos direcciones. La primera es la de escoger la música y sonidos más adecuados. Y en otra dirección, podemos hablar de un audio malo cuando suena mal. Y esto es algo muy grabe. Nadie, absolutamente nadie, aguantará un vídeo con un sonido distorsionado, en cambio que un vídeo tenga mala calidad de imagen no es un pecado mortal. Este vídeo nos ayuda a comprobarlo:

 

 

Donde hemos de esmerarnos más, pues es muy fácil fallar, es en grabar una voz correctamente, para ello, evita habitaciones amplias con eco o reverberación, y si puedes, graba cerca de cortinas de tela o con alguna alfombra, lo que ayudará a que la voz no suene enlatada, de lo contrario, por muy buena calidad de imagen que tenga, si la voz no esta bien grabada, cualquier vídeo parecerá chapucero. Aunque ya te digo que, además del entorno, a clave es un buen micro.

Grábatelo a fuego: un mal sonido es imperdonable, recuerda lo molesto que es ver un vídeo de un concierto donde suena todo distorsionado.

Tenemos ya la música y la voz, nos faltan una última cosa pero no menos importante. Los efectos sonoros son los que crean la atmósfera y te sitúan dentro de la acción. Otro error común de principiante es invertir únicamente en la compra de una señora cámara y sus objetivos, si bien, es igual de importante contar con un buen micrófono que nos permita captar el sonido con precisión. Un micro decente cuesta algo más de 100€ y marcará la diferencia absoluta entre parecer un vídeo casero o una producción profesional. Igualmente, para reforzar esta ambientación, es muy común el uso de librerías de efectos de audio, y es que no siempre se graba bien un sonido concreto. No pasa nada, el vídeo es como la magia, podemos hacer creer cualquier cosa, lo importante es que no se vea el truco.

RESUMEN:

  1. Podemos descuidar pocas cosas en un vídeo, pero nunca el audio.
  2. El sonido, como recurso narrativo nos ayudará a transmitir y reforzar gran parte del mensaje.
  3. Escoger la canción que nos sirva para contar la historia no es tan sencillo como pillar un tema que te guste, ha de ayudar a comunicar el mensaje marcando el ritmo y tono adecuados.
  4. Hay que ser muy exigente con la calidad del sonido, un audio malo es imperdonable y te llevará al saco de los “aficionados”.
  5. Si tu vídeo lleva una voz en off, asegúrate que esta muy bien grabada.
  6. Para acentuar el mensaje y contar mejor la historia, hemos de apoyarnos en los efectos sonoros.

 

Si has llegado hasta aquí te mereces un respiro. Ahí van las 10 mejores canciones de anuncios del 2018.

 

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